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El amor firme y la fidelidad van antes que tú

“Cantaré el amor firme del Señor por siempre; con mi boca haré saber tu fidelidad a todas las generaciones.”  Salmo 89:1 (ESV)

Como declara este precioso versículo, el amor y la fidelidad de Dios son la esencia misma destinada a impregnar cada generación… seguramente es una ofrenda agradable a Sus ojos. Sí, Dios ve las palabras de nuestras bocas y las meditaciones de nuestros corazones, tal como nos recuerda el Salmo 19:14: “Que las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón sean aceptadas ante vuestros ojos…”

En verdad, nuestras palabras contienen el poder de la vida y la muerte. Ese poder se vuelve aún más profundo cuando lo que hablamos fluye desde la sala del trono llena de gloria de Dios. Sabrás que la rectitud y la justicia forman el fundamento de Su trono, pero lo que de él fluye hacia afuera es Su amor eterno y su fidelidad constante. Algunas traducciones las llaman verdad y misericordia, pero el principio sigue siendo el mismo.

“La rectitud y la justicia son el fundamento de vuestro trono; El amor firme y la fidelidad van ante ti.”  Salmo 89:14 ESV

Aquí va el mensaje: si deseas alinearte con el trono de Dios, Su presencia, entonces debes ejercitar estas dos cosas. Desde un corazón vuelto hacia adentro, abraza plenamente este amor y fidelidad divinos. ¿Cómo? Derrama toda la cantidad de fe y amor que tengas ahora y permite que el amor y la fe de Dios te llenen una y otra vez sin medida. Sea lo que sea que recibas, ofrécelo de vuelta porque nuestras vidas son una respuesta continua a Su bondad.

Esto, cuando se ejerce, será un testimonio poderoso para cada generación, ya que os transformará día a día y vosotros mismos encarnaréis esta naturaleza divina. Porque de la abundancia del corazón habla la boca.

Vemos esta extensión del trono de Dios perfectamente encarnada en Aquel que dejó este mismo trono de Su Padre… la Palabra hecha carne, la plena revelación de la naturaleza divina de Dios de amor firme y fidelidad: Jesús, nuestro amado Salvador, Amigo y Esposo. Abraza con fe Su amor y fidelidad y sin duda te encontrarás ante Su rostro.